EFEMÉRIDES

El equipo de neurociencias celebra la Semana Nacional de la Epilepsia

La iniciativa, que busca promover el conocimiento, la concientización y la divulgación sobre esta condición neurológica, se desarrollará entre el 7 y el 11 de septiembre. En este marco, el equipo de especialistas de la ENyS participará con generación de contenidos y charlas explicativas difundidas a través de los canales institucionales.


La epilepsia es mucho más que una crisis

Entre el 7 y el 11 de septiembre se desarrolla la Semana Nacional de la Epilepsia 2026, una iniciativa que busca promover el conocimiento, la concientización y la divulgación sobre esta condición neurológica. En este marco, el equipo la Unidad Ejecutora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos (ENyS, CONICET-Hospital El Cruce-Universidad Nacional Arturo Jauretche) participa con generación de contenidos y charlas explicativas difundidas a través de los canales institucionales.

Una mirada integral para cada paciente

La epilepsia es mucho más que una crisis. Detrás de cada paciente hay una historia, una familia, una trayectoria y una vida. Por eso, el abordaje de esta condición requiere conocer en profundidad cada caso y comprender sus múltiples dimensiones. El grupo de epilepsia se especializa en el abordaje de personas con epilepsia fármaco-resistente y en la evaluación de pacientes que pueden ser candidatos a cirugía de epilepsia.

Para ello, se realizan estudios diagnósticos avanzados que permiten integrar información proveniente de distintas áreas y construir una mirada individualizada de cada caso. El proceso incluye evaluación clínica neurológica y video-EEG, estudios neuropsicológicos para analizar funciones como memoria, lenguaje y percepción, y evaluaciones vinculadas con la salud mental. También se incorporan estudios electrofisiológicos y técnicas avanzadas de neuroimagen, entre ellas la resonancia magnética funcional (fMRI) y la imagen por difusión (DTI).

“¿Qué necesita cada paciente?” es la pregunta que orienta el trabajo del equipo. Cada persona es diferente y cada epilepsia también. En consecuencia, las decisiones diagnósticas y terapéuticas requieren una evaluación particular, basada en la integración de múltiples evidencias.

Ciencia, tecnología y trabajo interdisciplinario

La atención de pacientes se articula con el desarrollo de investigación científica y tecnológica. En este marco, los proyectos de ingeniería biomédica incorporan herramientas para el estudio de la conectividad cerebral, el análisis de señales y la modelización, contribuyendo al desarrollo de nuevos conocimientos y herramientas para comprender y abordar la epilepsia. El trabajo interdisciplinario permite así vincular la práctica clínica con la investigación y la innovación tecnológica, generando conocimiento que puede contribuir a mejorar los procesos diagnósticos y terapéuticos.

Otra de las líneas de trabajo está vinculada al cannabis medicinal, con protocolos que contemplan criterios de calidad y seguridad, mientras que las propuestas de formación de posgrado buscan fortalecer la capacitación de profesionales de la salud en áreas de alta especialización.

Formar para transformar

La formación de recursos humanos constituye una dimensión central del trabajo desarrollado por la ENyS. La capacitación especializada de profesionales permite fortalecer las capacidades del sistema sanitario y favorecer la incorporación de conocimientos y herramientas actualizadas para el abordaje de la epilepsia.

La articulación entre asistencia, investigación, desarrollo tecnológico y formación se sostiene en un modelo que busca responder a las necesidades concretas de las personas y, al mismo tiempo, generar conocimiento que pueda impactar en la salud de la población.

La persona en el centro

En la Semana Nacional de la Epilepsia, el equipo de Neurociencias reafirma la importancia de acercar conocimiento científico a la comunidad y de visibilizar una condición que atraviesa la vida cotidiana de muchas personas y sus familias. La ciencia y la tecnología ofrecen herramientas cada vez más sofisticadas para estudiar el cerebro, pero ninguna tecnología reemplaza una pregunta esencial: qué necesita cada paciente.